sábado, 21 de noviembre de 2009

Suena una canción..

En estos meses, he podido comprobar, sobre todo en primera persona, el poder, la fuerza, el control que tiene la cabeza ante nuestra vida.
Parece mentira, es difícil de ver y a veces de imaginar dependiendo la situación, pero el poder de la mente hace mover todo el rumbo que quieras marcar en tu vida. Créeme, todo rumbo que quieras tomar.

Hoy me voy a la cama con otra experiencia más. Posiblemente como cada día, momentos de descubrimiento personal (como ya menciono en la Introducción de letrasdeunomas).
Pero en este día, es diferente. Una persona es capaz de provocarme muchísimo sentimiento, mucha ansia (cada vez que uso esta palabra en mi día a día, me provoca ese tipo de risa/burla interna, por todo lo que algunos ya saben..), ganas de explorar una nueva etapa de la vida que está por descubrir pero ciertamente, no se si algún día la recorreré o no. La senda que podría recorrer, experiencia que podría vivir junto a cierta persona.

Hoy, una persona querida para mi, me ha dicho una frase que me ha hecho reflexionar en estas últimas horas. En una conversación, después de dar mi opinión en cierto tema, me ha señalado: "Es que tu eres un desconfiado..".
Creo que tiene toda la razón. En estas horas de reflexión sobre la misma, de pensar el por qué de esta frase, analizarla íntegramente y también, aplicarla a mi día a día para ver si compatibiliza con mi carácter o no.. y resulta que sí.
Y entonces.. ¿Qué pasa cuando realizas un tira y afloja con el rumbo que quiere tomar tu cerebro y lo que tú crees correcto?. Porque lógicamente, nunca he creído en esa frase: "Me lo pedía el corazón", "lo he hecho de corazón"..
Para terminar hoy (creo que esto irá para largo..) dejo un verso de un gran cantautor, interpretado por una de las grandes voces del panorama musical español de los últimos tiempos:

"
[...]Por que yo estoy aquí, soñando ese teléfono soñar por ti, por ti un día más, estoy aquí bebiendo el vino amargo de mi amor por ti, por ti tu donde estarás cuando alguien te rompa el corazón y te nazca una lágrima salada, cuando sientas el beso del adiós, sin comprender por qué cuando quieras gritar tu soledad. Cuando sientas que nada vale nada, acuérdate de mi, acuérdate de mi porque yo, estoy aquí soñando cada noche que regresas tu, a mi un día más, estoy aquí, bebiendo el vino amargo de mi amor por ti, por ti[...]"

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