A veces soy yo quien necesita un "¿Qué tal?". A veces soy yo quien, sin decir nada, necesita un abrazo. A veces, me gustaría que me dedicaran un minuto cuando realmente lo necesito.
A veces, sólo pido que se deje de lado el egoísmo. Reinados por el orgullo jodemos, y mucho. Cada uno va a su ritmo, a su paso y en su mundo, de sobras conocido es esta faceta humana. Pero, ¿hasta qué punto?
Ya llega un punto que, por cada traición, cada desplante, cada acto feo que hace una persona que quieres, no puedes enfadarte ni pedir cuentas. ¿Para qué? Al final acabaríamos solos.
En ocasiones, yo necesito que me dediquen una tarde. A veces necesito que, sin más, me sorprendan. Me gustaría, a veces, que me regalaran detalles. Esos detalles que, sin más, te hacen pensar que la vida es maravillosa. A mi me gusta que me sorprendan, me cuiden, me mimen. Me gusta que me demuestren afecto a mi también.
A mi también me gusta que sepan qué me gusta y qué no de este mundo, qué prefiero y qué no prefiero en el amor. Y dejar de escuchar murmullos que dicen lo que les da la gana. Me gusta que me sorprendan sabiendo por qué cosas vibra mi corazón, mis deseos.
No corren buenos tiempos para los sentimientos verdaderos.
¿Qué sabe nadie?

No creo que debas callarte si te hacen algún feo. Si hay confianza no tienen por qué enfadarse y si ello supone el quedarse solo significará entonces que la amistad no era ni tan sincera ni tan sana. Y como sé por quien vibra un poco tu corazón, te voy a mandar lo que te he dicho. Te mando un abrazo.
ResponderEliminarComo dices: "No corren buenos tiempos para los sentimientos verdaderos", sin embargo en estos momentos es cuando mas necesitamos que los sentimientos sean verdaderos, y sino es asi, mejor que no haya sentimientos, no es de buen gusto vivir de sentimientos fantasmas.
ResponderEliminarAcabo de toparme con tu blog y simplemente me encanta! tienes un seguidor mas!
Tauro =)