domingo, 27 de junio de 2010

Festividad Orgullo Gay: ¿error social?


“En la madrugada del 28 de junio de 1969, la policía irrumpió en el bar gay Stonewall Inn (Posada de Muro de Piedra) frecuentado por homosexuales, drags queens y bisexuales para llevar a cabo una redada indiscriminada mientras se estaba celebrando el funeral de Judy Garland, (nombre artístico de Frances Ethel Gumm, actriz y cantante estadounidense), un icono para la comunidad gay de la época.
Esta revuelta dio lugar al Día del Orgullo Gay. Que se celebra todos los 28 de junio en todo el mundo en conmemoración del día en que un grupo de personas se plantó frente a la discriminación.”

Fuente: http://nodesquehablar.blogspot.com/2008/04/la-historia-del-orgullo-gay.html

Esta es la causa de la festividad del 28 de junio. Esta es la razón por la cual gays, lesbianas, transexuales y bisexuales salen a la calle a festejar su orgullo de serlo. Las calles se inundan de personas dispuestas a disfrutar, bailar, hacer amigos y sobre todo, compartir el mismo objetivo: ser felices y aceptarse a sí mismo.
¿Qué pretendemos conseguir, la sociedad de hoy en día, saliendo a la calle a formar tal revuelo? ¿Qué objetivo tenemos a la hora de salir a la calle con la bandera homosexual? Tras pasarme unos días investigando por Internet las posibles respuestas, he encontrado las siguientes:
a) El único objetivo que tiene esta celebración es pasarlo bien junto a otros gays, lesbianas, bisexuales o transexuales
b) Hacer eco a todo el mundo de la necesidad de los derechos y leyes de igualdad entre heterosexuales y homosexuales y eliminar discriminaciones, violencia producida por la homofobia y la desigualdad en la sociedad.
Tal vez una de las dos respuestas es la correcta. Posiblemente sean las dos e incluso, otra hipotética que no menciono en este blog.

Todos sabemos la barbaridad de casos en los cuales homosexuales han sido (y son) encarcelados por el mero hecho de serlo, han muerto por ello, les someten a vejaciones y además otros muchos son y han sido apaleados. Regímenes como el más cercano a nosotros, el franquista, asesinaban y represaliaban a homosexuales, bisexuales o transexuales. Todo esto es sabido por nuestra sociedad, ha sido comprobado y cerciorado. Hasta aquí, todos coincidimos (o así debería ser).
Mi pregunta de hoy es: ¿para qué, en este 2010, esta festividad en la calle?
Tras consultar con la gente más cercana a mí su placer por asistir este año al Orgullo Gay 2010 ha sido clara y concisa en más de veinte personas: pasarlo bien, disfrutar del alcohol y de los amigos. Entonces, ¿con esta festividad pretendemos alzar los valores, derechos y igualdad del mundo homosexual, transexual y bisexual? ¿Saliendo a la calle a cantar y bailar pretendemos alzar éstos?
Voces aseguran que todo es por honrar y disfrutar por todos aquellos que murieron por el simple hecho de ser homosexuales, transexuales o bisexuales. Aseguran que todo esto se lleva a cabo para rendir homenaje. Claro, después les llevas la contraría, y el impulso de demagogia en el cual las clases de historia no faltan, florece. De la misma forma podemos responder si los heterosexuales deberían tener también su día del orgullo heterosexual. Total, ¿cuántas mujeres no han conocido el placer de sí mismas por culpa de la cultura, sociedad y estamentos de la época? ¿Cuántos matrimonios heterosexuales fueron separados por culpa de la guerra o por otros motivos de la época? Conozco unos cuantos relatos reales.
Vuelvo al tema que nos ocupa. Día del orgullo gay y al otro día en imágenes en los telediarios, hombres besándose con varios hombres, éstos subidos en tacones y chupando una piruleta en forma de pene. De igual forma, otros aparecen rodeado de plumas, con los labios pintados y si no es enseñando las nalgas, salen subidos por el alcohol. ¿Queríamos que nos hicieran caso para cambiar/crear leyes que ayuden al desarrollo y igualdad de este colectivo? ¿Así? ¿Pedimos reformas transmitiendo estas imágenes?
Claro, aquí la responsabilidad cae sobre los medios de comunicación. Pero, al fin y al cabo, aparte de jugar con el sensacionalismo, son los que intentan/ quieren “reflejar” la sociedad.
Los homosexuales tenemos un día especial: 28 de junio. ¿Somos especiales?
Considero que la mejor voz que podemos dar a aquellos que actualmente sufren, a todos aquellos que fueron mal tratados y a cada persona que no se atreve a aceptarse es actuar con normalidad. Pasear por la calle con orgullo día tras día, coger de la mano a tu pareja del mismo sexo y además ser feliz. ¿No queremos normalidad?
Yo apoyo una de las iniciativas que cada vez cobran más protagonismo. Cada una de las personas que asisten al orgullo gay de cualquier ciudad España, junto a todos los representantes y participantes de los colectivos de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales y todos aquellos que no practicamos la exhibición pública junto a ese tipo de personas que crean una imagen borrosa y desproporcionada del mundo homosexual, un día se puedan unir frente a una manifestación general (e incluso, varias al año) y plantar cara a todos aquellos que nos gobiernan, nos “manipulan” y nos controlan. Juntar todas las voces de una forma normal, corriente y pacífica año tras año para pedir mejoras, renovaciones y modificaciones de los derechos, leyes y reformas ya existentes y por crear.
El próximo 29 de junio, cuando salgan las imágenes de todas esas personas con alcohol, semidesnuda, alocada, hombres con tacones y labios pintados, con purpurina hasta las trancas y con un alarde de vicio y poca serenidad... ¿creará modificación de las ideas y pensamientos de los que deben cambiar el mundo, o al menos, nuestra sociedad?
Y me reafirmo. Como fiesta, pasarlo bien y emborracharse con los amigos, aplaudo la iniciativa de salir a la calle con la bandera gay, con tu alarde de homosexualidad por las nubes y con una festividad que dure horas. Ahora, pensemos si así daremos la imagen correcta de los homosexuales, sus iniciativas, sus protestas y sus necesidades.
¿Siento menos lo sucedido el 29 de junio de 1969 que alguien que asiste al Orgullo o lo defiende a ultranza? Sencillamente, no.
No me siento identificado con esa imagen de los homosexuales obtenida de las cabalgas del orgullo gay de los pasados años. No me siento identificado con la forma de festejar de los homosexuales por las calles y tampoco siento que esta celebración quiera, realmente, cambiar ninguna situación.
“Cuando no se puede lograr lo que se quiere, mejor cambiar de actitud.”

3 comentarios:

  1. Cuanta razon!!!! Soy uno mas de esos que se averguenzan al ver esas imagenes que representan el dia del orgullo de ser homosexual, cosa que estoy orgulloso de ser pero no de esa manera, odio que manchen la imagen del gay con esa manera peculiar de "manifestarse" por todos nosotros... El ogullo gay es algo que uno lleva diariamente al igual que un hetero. Pero bueno, cosas asi hacen que sigamos teniendo las etiquetas que nos ponen y sigamos siendo discriminados pero primer por nosotros mismos con cosas asi nos discriminamos, el dia que nos veamos con normalidad la sociedad nos vera como tal!

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  2. Ya era hora que encontrara a alguien que pensara como yo, pensaba que era único y que estaba loco. Yo no es que no me sienta identificado con ellos, si no que, pienso, que para defender unos valores no hace falta/es necesario, crear toda esa parafernalia, cuyo mero fin es "hacer fiesta". Yo siempre pensé que si quieres que te traten por igual debes comportarte por igual. Es decir, ¿los heteros tienen su día y lo festejan? ¿no verdad? Es verdad que hay quien dice que son 364 días al año los del hetero, pero eso es absurdo... entonces si quieres que te respeten y te traten por igual, ¿por qué pretenden hacer esto para diferenciarse? son ellos mismos los que hacen que nos separemos de la sociedad. Si queremos ser aceptados, debemos demostrar unión e igualdad.

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  3. Ei, suscribo cada una de tus palabras. Como bien apuntas, buena parte de esta responsabilidad es de los media, que recogen aquellas imágenes más vistosas, más provocativas y menos normales para cubrir la noticia, haciendo un flaco favor. Aunque el "origen del mal" está en los emplumados, los ataviados con tangas y rociados de purpurina y armados con objetos sexuales. En cualquier caso, preferiría que el colectivo se manifestase masivamente en otros momentos más significativos y más útiles. Lo ocurrido en 1969 es totalmente condemnable, pero pasó hace más de 40 años y, sin embargo, atropellos y violaciones de los derechos de los gays se están dando ahora mismo y el colectivo no se moviliza con la misma fuerza como, por ejemplo, con el caso del asesino de los dos chicos gays de Vigo. De esta manera, se proyecta una imagen del colectivo muy superficial, con un espíritu festivo que ahoga cualquier tipo de reivindicación. Pilar Rahola escribió hace un tiempo un artículo muy parecido al tuyo. Te lo sugiero.

    Dicho esto, he llegado a tu blog a través del chat marisolero. La propuesta de una chica de pedir para Pepa Flores el goya honorífico (he visto que en Face hay una página que pide lo mismo, aunque desconozco si es la misma persona que hay detrás) me parece muy buena idea. Deberíamos enviar cartas/email a la Academia de Cine o a gente de la profesión para conseguirlo. Sería genial que Marisol/Pepi subiera de nuevo a un escenario para recibir un galardón que tanto se merece.

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