sábado, 21 de agosto de 2010

En un viejo barrio de aquello tan brujo que hay en Granada

De vuelta después de las vacaciones de verano. Después de volver al lugar de siempre, me apetece compartir una de las visitas más esperadas en mi vida.

Un recorrido por la calle de Elvira. Aquella ciudad que guarda siglos de historia e historias cubiertas de gran interés para aquellos que distinguen el embrujo de Granada. Naciendo en la puerta que lleva su nombre y llegando hasta el río Darro, al Puente de la Corona, que permitía a sus viajeros llegar a la otra orilla.
Una de las calles más transitadas siglos atrás y una de las vías principales de la ciudad de Granada.
Triste mira ahora como la velocidad del tiempo cambia su paisaje, como el ritmo de la ciudad ha ayudado a la creación de una de las calles paralelas a Elvira: la Gran Vía de Colón. Ésta ha sido la causante de la pérdida del arte y cultura de una de las calles que guardan más historia de la ciudad.
Lugar de paso constante de grandes poetas, artistas y románticos que se refugiaban en esta calle para crear grandes obras de la cultura y del arte y dejarse llevar por sus gentes. Lugar de peregrinaje por el cual cruzan varias calles por las que, a duras penas, pasan dos personas y por otras donde el tránsito debe ser únicamente humano.
Lugares de ocio, restaurantes y bares, tiendas de comida y fuentes esperaban a los invitados de la ciudad para acogerles, hacerles el camino más confortable y además, equipar la ciudad.

Al final de la calle, por la que se puede apreciar una vista distinta de la auténtica Granada, del Sacromonte, la Alhambra y el Albaicín, con la Catedral en el centro, se encuentra la Fuente del Avellano. Según grandes poetas como Lorca, la que ‘la sed te da y te quita’. En ella fundó Ángel Ganivet la "Cofradía del Avellano" donde acompañado de las mentes más célebres de la época, se reunían en tertulia para hacer crecer el espíritu colectivo.
De tal importancia fue aquella calle y esta fuente, que el mismo Lorca o Falla paraban para respirar la tranquilidad de estos lugares. Lugar de por sí especial y misterioso, casi místico. En ellos se crearon grandes obras del artista Lorca y otros personajes crearon las grandes coplas, canciones españolas y obras conocidas de nuestro folklore.
Paseando por estas calles te embriaga la dulzura del arte, los rincones que antaño vieron ilustres personajes, grandes historias de amor y además un pueblo orgulloso de sí mismo.

Todo esto, ahora, protagonizado por las pintadas, desechos y descuidos que hacen recapacitar sobre la importancia que damos a nuestra historia, a nuestros antepasados y además, a nuestra cultura. ¿Hasta dónde somos capaces de llegar? ¿Sólo un sector de la sociedad se da cuenta de lo importante que es conservar hoy en día la cultura?

Más adelante repasaremos la gran belleza de la Alhambra, el Sacromonte entre otros…

¡Feliz Verano!









PD: Una de las canciones de La Calle de Elvira

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