viernes, 2 de abril de 2010

Hoy camino

Dando rienda suelta al pensamiento, caigo en el pozo del recuerdo y el anhelo. Te levantas una mañana y sigues en la misma cama, posiblemente con la misma señal como despertador, la misma lámpara y tal vez la misma cortina. Tal vez no te das cuenta. No caes fácilmente, no es sencillo (¿o sí?) pero no todo es tan monótono como pensamos. El mundo gira, caminamos y respiramos un aire que pasa, fluye y se inyecta en nuestros pulmones para acabar esfumándose.
¿Tú crees que la vida es una constante sucesión de etapas? El modo de sentir de cada persona, puede llevar a cabo diferentes vías de resolución de dicho planteamiento.

Hizo falta sentarme con una persona que desde hace años quiero para poder hacer una ligera idea de como ha sido, hasta ahora, mi vida. Me da miedo encontrarme, no me culpo pero pierde ese punto de magia del desconocimiento y el dejarse llevar sin tener en cuenta el pasado. Pero no pasó eso. Una conversación ligera bastó para repasar lo que ha pasado en estos últimos años. Un cúmulo de experiencias, vivencias, ocasiones para la sonrisa y el llanto y sobre todo, el autoconocimiento. Conocerte implica conocer tu vida, lo que te rodea y hasta donde eres capaz de llegar en cada situación. Sólo viviendo, experimentando y caminando te llegas a conocer.

Me doy cuenta de como ha cambiado mi vida en los últimos años. Piénsalo. Entiérrate en tu recuerdo y en tu historial de vida durante unos instantes. Yo creía que mi vida era monótona, que poco había avanzado (con la desgracia o la suerte de lado) y que los cambios llegaban a ser insignificantes.
Gente, relaciones, amistades, pensamientos, creencias, sentimientos, formas de ver la vida, carácter y cuerpo. Otra vez estoy parado ante la ventana. Una fiel cordura, que me lleva hacía donde quiero y donde no queda nada.

Simplemente el mirar a los ojos de la persona con la que compartiste la mayoría de tus años, hablar de las situaciones vividas en común y la posición en la que nos encontramos ahora respecto al pasado, la reflexión está plantada. No hace falta ser gran profeta ni tener un memorial considerado. Seguro que te das cuenta de todos estos cambios. Ahora es cuando llega tu duda. ¿Ha ido para mejor? ¿Qué beneficios me dio todo lo vivido? ¿Verdaderamente era feliz, ahora es cuando verdaderamente lo soy?

Ahora miro la ventana. No entiendo nada. Sombra de un pasado, aromas que a ellos me recuerda. El recuerdo me traiciona aunque no lo quiera. Los pasos que dí junto a una serie de personas de los cuales más del noventa porciento, a día de hoy, no aporta nada al día a día. ¿O con excepciones?
Pero no queda más. Araña la piel las fotografías, los archivos videográficos y sonoros y las imágenes en la mente. Bonito recuerdo.

Queramos o no, la vida es un constante avance. No me aporta nada beneficioso el encontrar ahora esta situación pero... un suspiro, me arrojo a mi cama y puedo sentirme un hombre amarrado al presente, a su pasado (sin que deje una huella maliciosa que no te permita avanzar) y ahora, sobre todo, al futuro.



Foto: Tal vez, uno de los recuerdo más fuertes, sólidos y agradables de mi vida, Túnez 2009. Un viaje alegre, divertido, lleno de anécdotas y tonterías, empape de cultura y tradición y sobre todo, un grupo.

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